A veces vuelvo a ser la de antes. La que necesita escribir para hablar. A veces y sólo a veces.
***
Desde hace dos años el tiempo pasa con un ritmo espantoso y me transformo. Todos los días soy un poco más libre. Me siento sola. Siempre encuentro la manera de seguir, de estar bien, de adaptarme... de aceptar. Acepto lo que soy hoy, acepto lo que soy capaz de conseguir. Pero no me gusta. Estoy tan lejos de lo que era que no me conozco. No puedo conectar con nadie. Me veo forzada todo el tiempo a estar conmigo, de manera tal que empiezo a quererme, cueste lo que cueste. Soy, en cierta forma, lo único que tengo. Soy mi centro de atención. Me cuido, a veces. Otras veces me pierdo, me voy. Era tan fácil ser pendeja. Era fácil y rápido. Nada costaba demasiado. Hoy es todo tan difícil. Siento que muchas cosas buenas de la vida ya no son para mí., no me tocan. Hay personas mejores para eso. No sé si mejores, pero alguien tiene fe en que esas personas merecen todo. Yo todo lo bloqueo, sin querer, de alguna manera, debo estar bloquéandolo. Me duele no valer la pena. Pero lo acepto. En última instancia, valgo algo para mí. Sigo sólo por eso
Cute but devilish inside
lunes, septiembre 1
jueves, febrero 27
The angel from my nightmare
No estoy segura de poder poner lo que siento en palabras bonitas. Perdí el norte, estoy acostumbrada a recuperarme pero es como si no quisiera.
Todo tuvo sentido por primera vez en mi vida. Las palabras eran piezas perdidas que ahora encajaban con perfección. Tenía sentido haber perdido todo lo perdido, tenía sentido conocer tu corazón, tenía sentido estar ahí, mirarte y entender que tu mano y mi mano juntas cerraban un círculo exacto en el que ninguna parte de la historia quedaba afuera.
Entendí que en mi caso no había sido encontrar el amor. En mi caso era entender que el amor era eso: ser incondicionales, quizás a pesar de malos tragos, horribles traiciones. Había muerto y matado, había confiado y había traicionado, había querido de la manera más dulce y había aprendido a vivir con todo eso. Estaba lista para esperar pacientemente volver, adonde nunca supe que debía decirle casa. Tenía las herramientas para devolver con intereses todo lo que me dio sin esperar nada a cambio. Había entendido todo, sabía que las cosas tenían un momento y personalmente era este.
martes, octubre 29
Entendía, de alguna manera, que tenía que dejar de empujar a las personas lejos de mí. Entendía que, quizás, nunca iba a encontrar a nadie que sepa entender la complejidad de las cosas que pensaba. Que quizás, la vida no tenía para mí nada más que eso: una larga sucesión de personas que no me correspondían.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)