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jueves, febrero 27

Entendí que en mi caso no había sido encontrar el amor. En mi caso era entender que el amor era eso: ser incondicionales, quizás a pesar de malos tragos, horribles traiciones. Había muerto y matado, había confiado y había traicionado, había querido de la manera más dulce y había aprendido a vivir con todo eso. Estaba lista para esperar pacientemente volver, adonde nunca supe que debía decirle casa. Tenía las herramientas para devolver con intereses todo lo que me dio sin esperar nada a cambio. Había entendido todo, sabía que las cosas tenían un momento y personalmente era este.


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